Ojo de diezmillo
sin huesoCarnes y aves

Nutrientes destacados

Crudo
Por
(382g)
72.05gProteína
0gHidratos de carbono
64.37gGrasas totales
Contenido energético
867.14 kcal
Vitamina B12
436%10.47μg
Zinc
253%27.89mg
Selenio
138%76.02μg
Niacina (B3)
103%16.58mg
Vitamina B6
73%1.25mg
Fósforo
54%683.78mg
Ácido pantoténico (B5)
49%2.45mg
Hierro
44%8.02mg

Ojo de diezmillo

Introducción

El ojo de diezmillo es un corte de carne de res sumamente apreciado por su equilibrio entre suavidad y sabor intenso. Se extrae de la sección del hombro, específicamente de la parte superior del diezmillo, justo antes de donde comienza el lomo. Al ser la continuación natural de la sección de las costillas, comparte muchas de las características físicas de cortes más costosos, lo que le ha ganado el reconocimiento como uno de los cortes más versátiles y valiosos dentro de la categoría de carnes rojas.

Este corte se distingue por su excelente marmoleo, que consiste en pequeñas vetas de grasa intramuscular que se derriten durante la cocción, aportando una jugosidad excepcional. La clasificación choice indica que el corte posee una calidad superior, asegurando una textura tierna y un perfil gustativo robusto que satisface a los paladares más exigentes. En México, es común encontrarlo tanto en carnicerías tradicionales como en cortes especializados, siendo un protagonista indiscutible de las reuniones familiares.

Al ser un corte sin hueso, el ojo de diezmillo facilita enormemente su manipulación en la cocina, permitiendo cortes precisos y una cocción uniforme. Su apariencia es la de un filete compacto y bien definido, lo que lo hace visualmente atractivo para presentaciones elegantes o parrilladas rústicas. Los consumidores suelen preferirlo por su relación costo-beneficio, obteniendo una experiencia sensorial muy cercana a los cortes de lujo a un precio más accesible.

Usos culinarios

La preparación ideal para el ojo de diezmillo suele ser a fuego alto, ya sea en una parrilla de carbón o en una sartén de hierro fundido. Debido a su contenido de grasa, este corte responde excepcionalmente bien al sellado, creando una costra caramelizada mientras el interior permanece tierno y jugoso. Es recomendable dejar que la carne alcance la temperatura ambiente antes de cocinarla y permitir un breve reposo después del fuego para que los jugos se redistribuyan adecuadamente.

En cuanto a su perfil de sabor, este corte ofrece notas profundas y cárnicas que armonizan perfectamente con condimentos sencillos como la sal de grano y la pimienta negra. Sin embargo, su robustez le permite maridar con salsas intensas, como un chimichurri fresco o una salsa de chiles tatemados. En la cocina mexicana, es común marinarlo con cítricos y especias para resaltar su frescura antes de llevarlo a las brasas.

El ojo de diezmillo es el corazón de las famosas carnes asadas del norte de México, donde se sirve tradicionalmente acompañado de tortillas de harina, cebollitas cambray y guacamole. Su textura permite cortarlo en tiras finas para tacos o disfrutarlo como un bistec completo al plato. Además de la parrilla, este corte puede utilizarse en estofados de cocción lenta, donde su tejido conectivo se descompone para aportar una textura melosa al caldo.

Nutrición y salud

Desde una perspectiva nutricional, este corte destaca por ser una fuente excepcional de proteína de alta calidad, la cual contiene todos los aminoácidos esenciales necesarios para la reparación de tejidos y el mantenimiento de la masa muscular. Asimismo, es notable su aporte de zinc y selenio, minerales fundamentales que fortalecen el sistema inmunológico y actúan como antioxidantes celulares. Su densidad de nutrientes lo convierte en un alimento eficiente para quienes buscan optimizar su rendimiento físico y recuperación.

El ojo de diezmillo es también una fuente rica en vitaminas del complejo B, especialmente la vitamina B12 y la niacina, que son cruciales para el metabolismo energético y el funcionamiento saludable del sistema nervioso. Al tratarse de una carne roja con un contenido significativo de grasas saturadas y monoinsaturadas, proporciona una fuente de energía densa y duradera. Se recomienda integrarlo en la dieta de manera equilibrada, complementándolo con abundantes vegetales para crear un perfil alimenticio balanceado.

La presencia de hierro hemínico en este corte es otro de sus grandes beneficios, ya que este tipo de hierro se absorbe de manera mucho más eficiente que el de origen vegetal, ayudando a la formación de glóbulos rojos y a mejorar los niveles de oxígeno en la sangre. La combinación de estos minerales con el fósforo presente favorece también la salud ósea y dental a largo plazo. Consumido con moderación, el ojo de diezmillo es un aliado poderoso para el bienestar general y el desarrollo físico.

Historia y origen

La historia del consumo de carne de res en América está ligada a la llegada de los primeros ejemplares de ganado vacuno durante la época de la conquista. Con el tiempo, la ganadería se estableció firmemente en las regiones del norte de México y el sur de Estados Unidos, desarrollando una cultura propia en torno a la crianza y el aprovechamiento del animal. El diezmillo, del cual proviene este corte, ha sido históricamente una de las piezas más utilizadas debido a su gran tamaño y versatilidad.

El reconocimiento del "ojo" del diezmillo como un corte selecto es un desarrollo más reciente en la industria de la carnicería moderna, derivado de un conocimiento más profundo de la anatomía bovina. Antiguamente, el diezmillo se utilizaba principalmente para molienda o cocciones largas, pero los carniceros expertos descubrieron que esta sección específica poseía una ternura superior. Este hallazgo permitió reclasificar el corte, elevando su estatus en los mercados internacionales y restaurantes especializados.

A lo largo del siglo XX, la implementación de sistemas de clasificación de calidad ayudó a estandarizar la experiencia del consumidor, enfocándose en el marmoleo y la madurez del animal. Estos estándares influyen directamente en el sabor y la textura que hoy conocemos como característicos de la categoría choice. En la actualidad, el ojo de diezmillo simboliza la evolución de la cocina regional hacia niveles de calidad gourmet, manteniendo siempre su esencia como un pilar de la gastronomía tradicional.